La trombosis ocurre cuando se forma un coágulo sanguíneo dentro de un vaso, lo que puede dificultar o bloquear la circulación. Aunque puede presentarse en distintas partes del cuerpo, la trombosis venosa profunda afecta principalmente las venas de las piernas y puede provocar complicaciones graves si el coágulo llega a los pulmones.
Reconocer los síntomas de trombosis y conocer sus factores de riesgo permite consultar oportunamente y adoptar medidas preventivas. En el marco del Día Mundial de la Trombosis, es importante reforzar la información sobre esta condición y sus posibles consecuencias.
La trombosis venosa profunda (TVP) se produce cuando un coágulo obstruye parcial o totalmente una vena profunda, generalmente de las extremidades inferiores. Si una parte del coágulo se desprende y viaja hasta los pulmones, puede causar una embolia pulmonar, una emergencia médica potencialmente mortal.
Según la Organización Mundial de la Salud, la trombosis venosa y la embolia pulmonar forman parte de las principales enfermedades cardiovasculares. Su prevención requiere identificar los riesgos y actuar a tiempo.
Los síntomas pueden variar según la zona afectada. En la trombosis venosa profunda, las señales más frecuentes incluyen hinchazón de una pierna, dolor o sensibilidad, aumento de temperatura y cambios en la coloración de la piel.
De acuerdo con el Dr. Mauricio Contreras, Cirujano Vascular Periférico de Andes Salud Chillán, reconocer estas manifestaciones es fundamental para buscar atención médica oportuna. «La hinchazón y el dolor en una sola pierna, especialmente cuando aparecen sin una causa clara, requieren evaluación médica para descartar una trombosis».
La dificultad repentina para respirar, el dolor en el pecho, la tos con sangre o los desmayos pueden indicar una embolia pulmonar. Ante estos síntomas, se debe acudir inmediatamente a un servicio de urgencia.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran la inmovilidad prolongada, las cirugías recientes, las hospitalizaciones, los antecedentes personales o familiares de trombosis, algunos cánceres, el embarazo y el posparto. El uso de ciertos tratamientos hormonales también puede aumentar el riesgo.
Según el Dr. Contreras, conocer los antecedentes personales ayuda a determinar las medidas preventivas más adecuadas. «El riesgo de trombosis aumenta en determinadas circunstancias, por lo que es importante informar al equipo médico sobre los antecedentes y tratamientos antes de una cirugía o durante una hospitalización».
La prevención de la trombosis depende de los factores de riesgo individuales. Mantenerse en movimiento, con una correcta hidratación, evitar períodos prolongados de inmovilidad y seguir las indicaciones médicas durante una hospitalización o recuperación quirúrgica son medidas importantes. En viajes largos, conviene mover las piernas y realizar pausas para caminar cuando sea posible.
De acuerdo con el Dr. Mauricio Contreras, la prevención debe adaptarse a cada persona. «Las medias de compresión y los medicamentos anticoagulantes pueden indicarse en determinadas situaciones, pero su uso debe responder a una evaluación profesional».
La trombosis puede tener consecuencias graves, pero reconocer sus señales y conocer los factores de riesgo permite actuar oportunamente. Ante síntomas sospechosos, es fundamental buscar evaluación médica y no automedicarse. Para conocer más sobre salud vascular, prevención y atención médica, visita andessalud.cl.
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