LA VIDA SALUDABLE ES LA MEJOR PREVENCIÓN PARA LOS ACCIDENTES CEREBROVASCULARES

El Accidente Cerebrovascular es una enfermedad que en Chile y el mundo se ha transformado en la primera causa de muerte en los últimos 10 años. Por eso conversamos con el Dr. Rodrigo Avendaño, neurólogo adulto de Clínica Andes Salud Chillán, para conocer en profundidad sobre ella, sus causas, síntomas, tratamientos y consecuencias.

Lo primero que nos señala el Dr. Avendaño es que es una enfermedad que se produce por la brusca detención del flujo sanguíneo hacia el encéfalo (cerebro, cerebelo, trompoencéfalo y médula espinal). “Existen dos grandes tipos de acuerdo a sus causas:

  • Infarto Isquémico: Se produce porque se detiene el flujo sanguíneo debido a que se tapa la arteria por donde circula la sangre que va desde el corazón hacia zonas específicas del cerebro. Entonces se obstruye la arteria por una placa de colesterol que se aglomera con las plaquetas (células de coagulación) formándose un trombo. Lo que representa el 70 a 80% de los casos.
  • Hemorragia /derrame: Se rompe la arteria y la sangre queda estancada en esa zona, lo que genera que la propia presión ejerza daño en las neuronas, lo que se conoce como una hemorragia cerebral. Se da en un 20 a 30% de los casos.

¿CUÁLES SON LOS FACTORES DE RIESGO?

Existe una multiplicidad de factores. Uno de ellos es la edad (edad promedio 70 años entre los 55 y 85 años), en la medida que envejecemos tenemos mayor probabilidad de tener un ACV, porque nuestras arterias se van debilitando, así como nuestro sistema cardiovascular. Aparte de la edad, está el sexo (hombre 55% y mujer 45%), la presión alta (Hipertensión Arterial) porque se ejerce una mayor presión en las arterias, con el peligro que se puedan romper o endurecer (arterioesclerosis), ocasionando la muerte lenta de las neuronas, lo que lleva a la demencia.

Si a lo anterior sumamos que el paciente pueda tener diabetes, ser fumador, tener el colesterol alto, obesidad, estrés, consumir drogas o ser sedentario, las probabilidades de sufrir un ACV se multiplican.

Por eso es importante que todos, autoridades de salud, sociedad científica, trabajadores de la salud y comunidad en general, nos comprometamos en esta grave enfermedad.

SÍNTOMAS Y TRATAMIENTOS

El Dr. Avendaño identificó los potenciales síntomas en diversas manifestaciones de un déficit del sistema nervioso (no ver bien, complicaciones en la motricidad, problemas del habla, desorientación). “Ocurre en un lapso corto de tiempo y no presentan dolor (isquémicos), salvo cuando se revienta un aneurisma (hemorragia / derrame). Por tal motivo, cuando se presente alguna dificultad como las descritas anteriormente hay que consultar un médico, quien debe realizar los exámenes físicos y pruebas de neuroimagen (estudio del flujo de las arterias del cuello o un escáner cerebral)”, aseveró y enfatizó que siempre hay que actuar rápido, incluso frente a episodios leves, con el objetivo de prevenir un ACV, puesto que las consecuencias y recuperación dependen de la zona donde sucede la lesión.

Respecto de los tratamientos, el facultativo de Clínica Andes Salud Chillán aseguró que hay dos tipos:

  • Agudo: Requiere hospitalización por su nivel de gravedad, donde el paciente debe ser examinado minuciosamente (presión, corazón, tratamiento preventivo con medicamentos). Hay que consultar precozmente y una vez estabilizado, viene la fase de rehabilitación.
  • Hemorragia: Al provocarse por un aumento de la presión arterial, es necesario, en algunos casos, operar el hematoma intracerebral o aneurisma.

Finalmente, el Dr. Avendaño dijo que la mejor prevención es llevar un estilo de vida saludable, tanto física como alimenticia, para minimizar los riesgos y evitar un escenario donde pueda ocurrir un ACV.