Día Nacional del Bombero: Voluntarios por la vida

Es una de las instituciones más tradicionales y reconocidas de nuestro país. Y es que Bomberos de Chile siempre ha sobresalido por su compromiso con la comunidad. Por eso, en su día, cuando conmemoran los 170 años de la fundación del primer Cuerpo de Bomberos en Chile, quisimos destacar la historia de dos voluntarios que trabajan en nuestra clínica, quienes se refirieron a su vocación de servicio y al gran apoyo que reciben de Clínica Andes Salud Chillán para compatibilizar sus labores.

“Formo parte de una gran familia”

Con esa frase Jessica Martínez Sandoval, enfermera de la Unidad de Hospitalizados de Clínica Andes Salud Chillán, grafica la pasión que siente por ser parte desde hace 17 años de la Segunda Compañía de Bomberos. “Ingresé en agosto de 2004, teniendo como gran motivación el servir a la comunidad y el hecho de que mi papá también era bombero de toda la vida”, relata Jessica, mientras agrega “además, es algo de familia, pues mi hermano también es bombero. Así nació el amor por esta institución”, asegura la voluntaria honoraria, quien tiene una hijita de 4 años que también quiere ser bombero cuando crezca.

¿Qué te ha aportado ser voluntaria?

Me ha aportado la humanidad que tiene Bomberos, ya que ellos están siempre enfocados en ayudar, a pesar de los pocos recursos con que cuentan. Se entrega harto cariño y esfuerzo a la comunidad, y yo estoy muy agradecida de mi Compañía por el ejemplo de constancia y trabajo que me han brindado. Lo lindo es que la siento como una familia. Además, me llama mucho la atención el área de los rescates, ya que se combina con la salud, que es mi área de trabajo.

¿Cómo lo has compatibilizado con tu profesión?

Siempre he tenido muy buena recepción de parte de la clínica, hemos prestado servicios a través de talleres o ver las redes húmedas cuando se construyó el nuevo edificio, así es que el vínculo siempre ha estado. Recuerdo que para el terremoto la clínica nos abasteció de agua, por ejemplo.

Desde que tuve Covid-19, en octubre de 2020, no he podido hacer guardia nocturna porque no quería contagiar a mis compañeros, además que en ese periodo asumí el cargo de enfermera, lo que significa más responsabilidad en mi trabajo, pero, de todas maneras, siempre he logrado mantener la compatibilidad de ambas obligaciones.

¿Tienes el recuerdo de alguna anécdota?

Me acuerdo de un incendio forestal camino a Las Mariposas. Estábamos agotados y deshidratados y la gente de los alrededores se acercó a ofrecernos agua, o cuando era de noche, café, y eso es bonito porque uno siente el cariño de las personas, lo que brinda mayor motivación por ayudar.

 “Ser bombero es un estilo de vida”

Hace una década Luis Antonio Pedreros Bustos, Técnico en enfermería de la UCI Covid-19 de Clínica Andes Salud Chillán, es bombero. En sus palabras denota el orgullo y la pasión que siente cuando recuerda cada uno de los momentos como voluntario de la Primera Compañía del Cuerpo de Bomberos de Chillán y rescatista vehicular.

¿Cuándo nació tu motivación por ser bombero?

Comenzó a los 13 años cuando ingresé a la institución, la que se fortaleció cuando a los 18 años pasé a ser voluntario. Mi gran motivación siempre ha sido ayudar a la comunidad a través de un trabajo profesional. El observar sus rostros de agradecimiento y saber que la labor está cumplida es mi mayor recompensa.

Este estilo de vida, como yo le llamo, lo he transmitido a mis hijos, Javier (7), quien es cadete de la Tercera Compañía y Facundo (1).

¿Cómo has sentido el apoyo de la Clínica?

El apoyo de la clínica ha sido fundamental, más en estos tiempos de pandemia. Incluso, algunas veces, he tenido que acudir a una emergencia vestido como funcionario de la clínica.

Lo que sucede es que ser voluntario es muy demandante. Uno está de servicio los 365 días del año, pero en mi caso, he logrado tener el equilibrio entre lo familiar, laboral y de servicio.

¿Algún recuerdo que aún te emocione?

Sí, hace aproximadamente 8 años tuvimos un incendio donde nos tocó perder vidas humanas y también poder salvar a una niña de unos 7 años. Después de 2 años la volví a ver y tuve la fortuna de poder conversar con ella. En ese momento me agradeció el trabajo que realizamos, aunque lamentablemente, en ese mismo llamado, se perdió la vida de sus hermanos.

Por eso que cuando me preguntan cuál es mi profesión, yo digo soy bombero y mi hobby es ser técnico en enfermería. Es algo que uno lleva en la sangre, que todos los días se engrandece más.

De esta manera, Clínica Andes Salud Chillán, parte de la red de Clínicas Andes Salud, brinda un reconocimiento a Jessica y a Luis, y a todos aquellos voluntarios que pertenecen a la institución bomberil, agradeciendo su honorable labor, compromiso y esfuerzo que brindan a la comunidad de Ñuble y a lo largo de todo el país.