Día mundial de la esclerosis múltiple

El Sistema Neurológico es lo que nos permite controlar cada acción del cuerpo, y cuando éste falla afecta el desarrollo de actividades tan básicas y esenciales como caminar. Enfermedades como la Esclerosis Múltiple (EM), si bien se pueden tratar, generan muchas dudas en cada una de sus etapas y un cambio drástico en la vida diaria de quienes la padecen.

A través de la siguiente entrevista, queremos dar respuesta a las preguntas más habituales que surgen tanto a pacientes como a sus familiares, abordándolas desde un punto kinésico enfocado en la NEUROREHABILITACIÓN.


¿Qué es la esclerosis múltiple?

La Esclerosis Múltiple (EM) es una enfermedad degenerativa que afecta al Sistema Nervioso Central, a través del Sistema Inmunológico. Su evolución no puede pronosticarse y depende de las características de cada paciente, por lo que también les afectará de varias formas.

Dicha enfermedad aparece cuando el Sistema Inmune ataca a la Mielina. Esta sustancia que cubre las fibras nerviosas, se daña y afecta la habilidad de los nervios para seguir las órdenes proporcionadas por el cerebro, provocando una afectación múltiple del Sistema Nervioso Central que produce una variedad de manifestaciones clínicas. Estas son variables y dependen de la localización y la extensión de los focos desmielinizantes.

A grandes rasgos la sintomatología se relaciona con fatiga, debilidad, espasticidad, temblor, desequilibrio, síntomas sensoriales que incluyen: dolor, alteraciones visuales, cognitivas, intestinales y vesicales.

La Esclerosis Múltiple no tiene un diagnóstico sencillo ni se realiza a través de una única prueba. En una primera instancia, se realiza una revisión inicial de la historia clínica y una exploración neurológica detallada para valorar todos los síntomas. Es importante empezar por descartar otras enfermedades que pudieran provocar estos síntomas. Para esto, puede ser necesario realizar pruebas complementarias para descartar otras patologías y poder diagnosticar con certeza la EM.


¿En qué momento se debe acceder al tratamiento kinésico para la esclerosis múltiple?

La Esclerosis Múltiple es una enfermedad progresiva, fluctuante e imprevisible. Por lo que una vez confirmado el diagnóstico, es recomendable iniciar las terapias kinésicas lo antes posible. Ya que un tratamiento temprano ayuda a un mejor manejo de los síntomas, disminución del nivel de discapacidad y mejorar la calidad de vida dentro de los límites impuestos por la enfermedad.

La Neurorehabilitación Kinésica consiste en un proceso coordinado que tiene como objetivo ayudar a las personas discapacitadas a conseguir su máximo nivel de funcionalidad y a integrarse en la sociedad, así como a mejorar su calidad de vida. En el caso de los pacientes con Esclerosis Múltiple, este método contempla como objetivos terapéuticos la mejora del curso de los episodios agudos, el tratamiento de los síntomas y sus complicaciones y el freno de la progresión de la enfermedad, siempre que se combine con la gestión de los síntomas a través de fármacos inmuno-moduladores e inmuno-supresores.

Las estrategias y los objetivos de la rehabilitación en pacientes con EM deben establecerse en función de los déficits, del pronóstico, de la situación sociolaboral y del estadio de la enfermedad. Por lo tanto, la rehabilitación en personas en una fase avanzada de la enfermedad debe perseguir unos objetivos muy diferentes de la que se diseña para quienes sufren una discapacidad mínima.

En todos los casos, el paciente debe considerar la rehabilitación como una oportunidad para avanzar en la convivencia con la enfermedad en varios aspectos de su vida, tanto a nivel físico, emocional y cognitivo.

Por ahora, los médicos certifican que el tratamiento de rehabilitación permite a las personas con Esclerosis Múltiple mantener la capacidad funcional de los sistemas afectados por la enfermedad.

Los objetivos de la Kinesiterapia Neurológica en el tratamiento de esta enfermedad son los siguientes:

  • Se busca reeducar al paciente respecto del control voluntario de las partes de su cuerpo, esto involucra recuperar reacciones que favorezcan el equilibrio y manejo de sus extremidades.
  • Las sesiones de estiramientos, enseñadas en conjunto a las personas que cuidan del paciente, se enfocan en mantener la amplitud del movimiento de las articulaciones y tejidos blandos.
  • Ejercicios terapéuticos para mantener el equilibrio y desarrollo de coordinación de su cuerpo.
  • Mantener fortalecidos los músculos que contribuyen a la estabilidad del cuerpo y a mejorar la postura de éste.
  • Se realizan ejercicio específicos en forma de ciertas actividades cotidianas para mantener el entrenamiento y uso de las posturas que el paciente requiere para su vida diaria.
  • Se busca estimular toda la experiencia sensitiva y las percepciones con ejercicios que involucren todo el esquema corporal.
  • Se trabaja la musculatura y coordinación con actividades físicas como aeróbica, siempre considerando el estado de fatiga del paciente y sus restricciones.

En definitiva, la kinesiterapia neurológica en el tratamiento de la Esclerosis Múltiple resulta de gran ayuda. Esto tanto de manera reactiva como preventiva ya que una vez diagnosticada la enfermedad es posible empezar a trabajar los músculos y la coordinación, este avance puede ser determinante para mantener una vida lo más normal posible.

Es importante recalcar que el tratamiento de la EM, es interdisciplinario, por lo que el tiempo, frecuencia y enfoque de las terapias kinésicas, es previamente analizado con un Neurólogo, Fisiatra y Terapeuta Ocupacional.

La esclerosis múltiple, ¿es hereditaria?

Actualmente sabemos que la Esclerosis Múltiple no es una enfermedad hereditaria. Es cierto que sí puede existir una predisposición genética a padecerla. Pero su causa depende de determinados y complejos factores, así como de las relaciones entre ellos. Estos implican además factores ambientales, genéticos e inmunológicos.

Cuáles son sus etapas (estadío)

 Síndrome Clínico Aislado (SCA): Se trata del primer síntoma que sugiere que estamos ante un caso de EM. En ese momento, el neurólogo solicitará una resonancia magnética cerebral, con lo que podrá determinar si la persona que ha tenido un SCA, ya padece una Esclerosis Múltiple o qué riesgo tiene de padecerla.

Esclerosis múltiple Recurrente-Remitente (EMRR): Es la más común. Los síntomas ocurren en forma de brotes que aparecen durante un período de tiempo/días, semanas o incluso meses y luego mejoran parcial o totalmente. En alguna ocasión, pueden dejar secuelas neurológicas.

 

Esclerosis Múltiple Secundaria Progresiva (EMSP): Algunas personas con Esclerosis Múltiple recurrente-remitente, con el paso de los años, desarrollan un empeoramiento neurológico progresivo, relacionado o no con los brotes. Es lo que se llama la fase secundaria progresiva y constituye un tipo diferente de la enfermedad. Otros enfermos, sin embargo, se mantendrán estables durante muchos años sin entrar nunca en esta fase progresiva.

Esclerosis Múltiple Primaria Progresiva (EMPP): Lo padecen entre un 10% y un 15% de las personas con Esclerosis Múltiple. Suele diagnosticarse en edades algo más avanzadas y la aparición de los síntomas tendrá lugar de forma progresiva, afectando especialmente a la marcha.

 

Cómo se analizan los resultados

Diversos estudios han tratado de clarificar el nivel de efectividad del tratamiento de rehabilitación en la Esclerosis Múltiple. Debido a la misma naturaleza de la enfermedad y a su evolución variable e impredecible según el paciente, es muy difícil obtener datos claros sobre la repercusión de los tratamientos.

Desde el punto de vista kinésico, las principales directrices del tratamiento se enfocan en mantener y mejorar la funcionalidad del paciente, su independencia y por ende su calidad de vida mientras cursa su enfermedad.

Por lo que como kinesióloga, una de las formas en que evalúo la respuesta y avance de cada paciente frente a su tratamiento personalizado, es mediante la aplicación de Escalas de Medición Funcional, que funcionan como predictor de la evolución de la enfermedad para cuantificar los logros y avances en relación a la independencia funcional de cada paciente. Estas escalas evalúan la funcionalidad del paciente en diferentes escenarios de la vida cotidiana, como por ejemplo; alimentación, vestirse, higiene personal, uso de teléfono, manejo de su economía personal, control de esfínter, traslados, etc.

Escalas que son aplicadas al comienzo de las terapias y posteriormente una vez finalizada la primera ronda de sesiones. Luego se aplican como seguimiento al paciente cada 3 meses.

Escalas utilizadas propuestas por la Federación Internacional de Esclerosis Múltiple:

  • MRD (Minimal Record Disability)
  • EDDS (expanded, disability, status scale o de Kurtzke)
  • FIM (Funcional Independence Measurement)
  • Índice de Barthel

 

Recomendaciones para las personas antes de comenzar con el tratamiento

Inicialmente, antes de comenzar cualquier terapia, el paciente debe haber consultado con un médico especialista en el área neurológica, para tener un diagnóstico certero y efectivamente que su afección se trate de Esclerosis Múltiple.

Es de suma importancia, que el paciente en el minuto de iniciar sus terapias kinésicas, se encuentre con controles y tratamientos de todo el equipo interdisciplinario correspondiente, ya que el manejo actual de la Esclerosis Múltiple es efectivo sólo si se otorga un tratamiento integral, que abarque tanto el aspecto clínico, neurorehabilitación, psicológico y social.

Camila Ramírez Miranda
Kinesióloga
Área de Desempeño: Traumatología y Neurología Adultos