Cómo se vive el amor en la Tercera Edad

El mes de febrero se conoce como el mes del Amor y la Amistad, y el 14 de febrero -el Día de los Enamorados- atrae a las parejas a celebrar sus relaciones y consolidar el amor que se tienen.

 

De esta manera, es importante mencionar a un grupo de la población que también se está permitiendo vivir el amor: la tercera edad. Las personas mayores conforman un grupo de la población en aumento a nivel mundial, y el vivir más años, les da la posibilidad de compartir nuevas experiencias con otra visión.

 

La profesional Fabiola Rodríguez, Psicóloga de la Clínica Andes Salud Chillán, nos cuenta cómo se vive el amor en la tercera edad y los beneficios que esto trae a los enamorados.

 

La profesional indica que en su mayoría el adulto mayor no busca algo distinto a lo que buscaría cualquier persona al generar vínculos afectivos. Sin embargo, pueden existir algunas diferencias con las personas más jóvenes ya que para el adulto mayor generar un vínculo afectivo resulta un evento inesperado y tienden a ser más conscientes de las situaciones y cambios que lo que fueron en la juventud. También destaca que hay que considerar que varios adultos mayores son de la generación que se casaron para salir de sus hogares, lo que puede llevar a que sea vivido más consciente, que en un ciclo vital anterior.

 

Si definimos la Salud Sexual Geriátrica se puede referir a «la expresión psicológica de emociones y compromiso que requiere la mayor cantidad y calidad de comunicación entre compañeros, en una relación de confianza, amor, compartir y placer, con o sin coito» (Maslow), considerando que va más allá del acto sexual en sí.

 

Beneficios

 

La psicóloga comenta que el amor o el tener relaciones amorosas, tiene muchos beneficios, tales como compañía, siendo ésta muy valorada en la tercera edad e incluso puede ser de gran ayuda frente a si ocurre un imprevisto; ilusión, ya que puede ayudar incluso en el estado anímico de la persona; socialización, más cuando a medida que se cumplen años hay una tendencia a estar más aislados (as); ayuda en el trabajo de la memoria, ya que con una pareja al recordar tiempos pasados se puede ir reforzando esta área y además, fortalece el sistema inmunológico, proporcionando factores protectores frente a algunas enfermedades.

 

 

 

 

Cómo lo vive el entorno

 

La profesional reconoce que a pesar de los múltiples aportes que la sexualidad y el amor brindan al ser humano, existe una visión “negativa”, donde la sociedad encasilla al adulto mayor como carente de esta área. Por lo mismo, la familia tiende a encontrar “fuera de foco”, “ridículo”, entre otras apreciaciones. Este tipo de creencias se exacerban frente a la viudez, ya que en muchas ocasiones no resulta aceptable la idea de que se conformen nuevas parejas al enviudar.

 

Además enfatiza, “a las familias en general se les hace difícil pensar que los hombres y mujeres de la tercera edad tengan todavía sentimientos, necesidades y relaciones de tipo sexual, por ejemplo, y esto viene dado por los estereotipos existentes. Dicha visión también está presente en las mismas personas mayores, en quienes existe la tendencia a tomarlas como conductas no apropiadas para su edad y así ir construyendo suprimir sus propios deseos y necesidades vinculares”.

 

Mitos y tabúes

 

En una sociedad que está envejeciendo progresivamente, la especialista comenta que “la sexualidad debería permanecer en una dimensión afectiva, sentimental y relacional durante todo el curso de la existencia, en el respeto del cuerpo y a los aspectos emocionales peculiares presentes en cada fase de la vida”.

 

En el amor y la sexualidad tienden a primar mitos y tabúes por encima de la empatía. Esto aplica para todas las etapas de la vida, principalmente para la vejez. Es decir, la expresión de la sexualidad en los adultos mayores es ignorada, por no decir que muchas veces es negada, rechazada y entorpecida por la sociedad.  Dichos perjuicios, sembrados en la mentalidad de la población hacen surgir actitudes negativas ante el proceso de envejecer.

 

Por lo mismo, la psicóloga considera indispensable generar ambientes de reflexión sobre nuestro deber social para que el amor en la vejez no sea una realidad negada y superar estos prejuicios es el camino para liberar a nuestros adultos mayores del sufrimiento innecesario de no poder amar.

 

Para el amor no hay edad y es muy importante que cada persona lo viva de manera plena  como los seres únicos e irrepetibles que somos.