¿Cómo cuidarnos de las infecciones urinarias y cistitis durante el verano?

Las infecciones urinarias son el tipo de molestias que aumentan en verano, esto debido a que el calor, sudor, y los baños favorecen el ambiente húmedo en la zona  genital, lo que atrae  bacterias. Aunque no son graves, logran generar un malestar que podría arruinarle las vacaciones.

 

Hablamos con la Dra. María Fernanda Padrino, Médico Cirujano con área de desempeño en Nefrología Adulto de Clínica Andes Salud Chillán, quien nos ayudará a identificar y prever las infecciones del tracto urinario.

¿Qué son y cómo se presentan?

 

La infección urinaria o cistitis es una infección común y se puede producir en cualquier época del año. Es provocada por microorganismos en el tracto urinario (riñones, uretra, vejiga), muchas veces ocasionada  por Escherichia coli, una bacteria que normalmente vive en el intestino.

 

Es bastante molesto para quienes lo sufren. Entre sus síntomas está la necesidad urgente y frecuente de orinar, picazón o quemazón en la uretra al hacerlo y enrojecimiento de la vulva y picor vaginal en las mujeres, que son las más afectadas. También puede aparecer dolor al orinar, color turbio, lechoso (espeso) o anormal de la orina, sangre en ésta y hasta fiebre y dolor en la zona lumbar o pélvica.

 

La  puerta de entrada más frecuente para que se produzca este tipo de infección es el extremo inferior de las vías urinarias, es decir, la abertura de la uretra en el extremo del pene, en el hombre, o el inicio de la uretra en la vulva, en la mujer. La infección asciende por la uretra hasta la vejiga y, a veces, hasta los riñones, o ambas cosas , de igual manera es importante considerar que cualquier circunstancia que contribuya o predisponga al establecimiento de un desequilibrio en la microbiota vaginal puede favorecer a la aparición de infecciones urinarias o cistitis, agrega la especialista.

 

En este sentido el baño frecuente en piscinas cargadas de cloro, típico de la temporada estival, como también el mantenimiento durante un tiempo prolongado de ropa interior mojada o trajes de baño húmedos, puede favorecer el establecimiento de este tipo de desequilibrio en la microbiota y por ende, desarrollo más frecuente de infecciones urinarias, concluye.

 

Casos frecuentes

 

Existen diversos factores y condiciones patológicas como alteraciones anatómicas o funcionales de la vía urinaria que favorecen o predisponen la aparición de infecciones en la orina. Entre estos tenemos:

  • En el caso de las mujeres pre menopáusicas: uso de espermicida, una nueva pareja sexual, madre con antecedente de infecciones urinarias, historia de infecciones urinarias en la niñez.
  • En el caso de mujeres postmenopáusicas: incontinencia urinaria, vaginitis atrófica o deficiencia estrogénica, presencia de cistocele, aumento del volumen de orina post miccional, uso de sondas y/u otro tipo de catéteres urinarios, estado general deteriorado en mujeres institucionalizadas.
  • Presencia de condiciones patológicas como Uropatías Obstructivas, Litiasis Renal, Vejiga Neurogénica, Diabetes Mellitus, estreñimiento crónico.

Medidas de prevención

 

Como medidas de prevención la especialista realiza las siguientes menciones:

  • Tomar agua de forma abundante al menos 8 vasos de agua diario.
  • Evitar mantenerse durante tiempo prolongado con trajes de baño mojados o ropa interior húmeda, así como uso de ropa interior muy estrecha o ajustada que favorezca el establecimiento de un ambiente húmedo en la zona genital.
  • Evitar el uso de duchas vaginales y espermicidas.
  • Orinar después de cada coito, y evitar retener las ganas de orinar posterior al acto sexual.
  • Limpieza después de la defecación de adelante hacia atrás.
  • Mantener una dieta saludable con incorporación de fibra y alta ingesta de agua a fin de evitar el estreñimiento, manteniendo así un hábito evacuatorio diario.

 

Tratamiento

 

Es indispensable que cualquier persona que presente síntomas sugerentes de infección urinaria acuda inmediatamente a un especialista, evitando siempre la automedicación que muchas veces entorpece el diagnóstico y complica el tratamiento, promoviendo la resistencia bacteriana y establecimiento de infecciones urinarias recurrentes.

 

En forma general,  existe un tratamiento sintomático que alivia los síntomas asociados como el ardor, micción frecuente,  y otro específico, mediante el uso de antibióticos dirigidos o guiados por el resultado de urocultivo y antibiograma.

 

En Clínica Andes Salud Chillán contamos con especialistas que podrán ayudarle si presenta un cuadro como el ya descrito, para una oportuna atención y alivio del malestar.