Asma en niños: La enfermedad crónica más frecuente de la infancia

Hoy conmemoramos el Día Mundial del Asma, La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que cerca de 300 millones de personas padecen de asma a nivel mundial, siendo la enfermedad crónica más frecuente en la edad pediátrica. Se estima que la prevalencia de asma en Chile, en el grupo de 6 a 7 años, es de 17,9% y en el grupo de 13 a 14 años es de 15,5%.

 

El asma infantil puede causar molestos síntomas diarios que interfieren con la vida cotidiana del niño y que se debe controlar. Por este motivo,  conversamos con el Dr. Elías Kassisse, Pediatra de Clínica Andes Salud Chillán, quien nos aclaró distintos temas al respecto.

¿Qué es el asma?

“Esta se define como una enfermedad inflamatoria. Y, como enfermedad inflamatoria, tiene un curso crónico que significa que va a tener remisiones y exacerbaciones; vas a estar bien, vas a estar mal, vas a estar bien, vas a estar mal. Fundamentalmente afecta las vías aéreas y también, puede tener características extra pulmonares. De hecho, puede ser considerada la enfermedad respiratoria de mayor frecuencia en la edad pediátrica. Es decir, es la enfermedad crónica de mayor presencia en niños”, indica el especialista.

 

Desde hace mucho tiempo y probablemente ahora con la industrialización, los cambios climáticos, el tipo de dieta, el sedentarismo, la aparición del nuevo virus, probablemente estemos ante una situación de exacerbación, por ejemplo, en Chile se ha hecho estadística y alrededor de un 15% de los pacientes en edad pediátrica,son asmáticos.

 

¿Cuáles son las causas del asma?

El profesional reconoce que la causa del asma puede ser multifactorial y las desglosa de la siguiente manera:

  • Componente genético: “No es infrecuente ver, por ejemplo, que cuando un padre es asmático, o una madre alérgica, sus niños tienen el riesgo de tener esa enfermedad. Por lo tanto, partimos de que una de las razones fundamentales puede ser un componente familiar”.
  • Condiciones ambientales: “Por ejemplo, la exposición al tabaco, el humo, el polvo, la combustión, las infecciones virales, son condicionantes que hacen que las no ¿??puede aparecer en un individuo que tiene una predisposición”.
  • Pacientes alérgicos: “Es una predisposición, aunque también el asma se presenta en pacientes no alérgicos”.

Un ataque asmático

“Que se genere una exacerbación, lo que se denomina como la pérdida del control es lo que ocasiona una inflamación bronquial. Es decir, la tubería a través del cual circula el aire se estrecha, y no solamente se estrecha, sino que se inflama”. El Dr. Kassisse describe esto como la broncoconstricción, que es el cierre de los bronquios e inflamación que es la hinchazón del bronquio con la producción, por ejemplo, de moco espeso, que es lo que tapona a los bronquios. Lo que demuestra que se tienen dos eventos que se manifiestan de manera simultánea. “La broncoconstricción que es el cierre de la vía aérea, y la inflamación, que es el estrechamiento o hinchazón de la vía aérea”.

“Esto se puede presentar también con estímulos no alérgicos, como, por ejemplo, el cambio climático, el cambio en el tiempo, y también alérgicos como son el polen, el polvo, los ácaros, el perro y el gato, pero también pudiera ser condicionada o probablemente para la parte de la infancia un elemento importante son las enfermedades infecciosas virales. Es decir, que cada vez que se tiene una situación de resfrío, este bebé termina con manifestaciones de exacerbación del asma”, comenta el profesional.

Cómo debemos actuar

El especialista reconoce que todo momento es peligroso porque no se sabe cuál será el curso del evento. “Puedes tener una enfermedad que se inicia de manera leve y en pocas horas se transforma en una enfermedad severa”.

 

Continúa que con esto se puede diferenciar lo que se llama fenotipos. Es decir, qué características tiene este paciente. Esto puede ser un paciente con crisis asmáticas súbitas y progresivas, donde el bebé de repente de la noche a la mañana amanece con mucha dificultad para respirar, y luego existen otros que tienen crisis que se van estableciendo de forma progresiva. Por lo tanto, no pudiéramos decir que el que respira más rápido, el que respira menos rápido están en más riesgo o menos riesgo. Entonces toda crisis tiene que ser interpretada como peligrosa.

 

El profesional indica que es importante que los padres tengan un plan de acción “una vez diagnosticado, le permite reconocer en qué momento la exacerbación se está haciendo presente. Por ejemplo, si los padres notan que su bebé está respirando con dificultad, comienza a toser y comienza a escuchar un silbido, en ese momento, los padres deben actuar, por ejemplo, colocando inhalaciones con Salbutamol. Y debe preocuparse cuando aún colocando el Salbutamol, el bebé no mejora la forma de respirar o se agrava durante esas primeras 3 horas, esto le obligará a asistir al Servicio de Urgencia”.

 

Y recalca que “si el bebé tiene mal color, o si el bebé no puede ser capaz de articular palabra que tiene que hablar como entrecortado o llora entrecortado. Esto significa que no está bien y que requiere una atención de forma inmediata”.

Tratamiento

El Dr. Kassisse lo divide en dos; los medicamentos y el control ambiental. “Dentro de los medicamentos el insigne, son los corticoides inhalados. “Y aquí los padres tienen que entender que no son los mismos tipos de corticoides que, por ejemplo, utilizan los deportistas y le producen músculos.

 

Las cantidades que se utilizan en niños por vía inhalada son extremadamente bajas por lo tanto el tratamiento fundamentalmente descansa en la utilización de corticoides inhalados, pero, además, está la posibilidad de modificar o de corregir los factores que potencialmente pueden ser corregidos, como, por ejemplo, ventilar más los espacios donde está el niño, utilizar telas hipoalergénicas, limpiar constantemente el lugar, etc.

 

Al llevar un tratamiento y controlar los factores externos, el niño podrá tener una vida normal, evitando en mayor medida las visitas a Urgencia y el absentismo escolar y laboral, tanto para el niño como sus padres. A pesar de que es una enfermedad crónica, seguir correctamente el tratamiento hará que los signos del asma tiendan a espaciarse o incluso a desaparecer en periodos de tiempo, otorgándole al paciente una vida tranquila en relación con dicha enfermedad.