Salud mental en tiempos de pandemia

La pandemia y los esfuerzos por controlarla han dejado su marca en distintas áreas de nuestra vida, dentro de las cuales la salud mental tiene gran relevancia. Las extendidas cuarentenas con sus secuelas de aislamiento, cambio en las rutinas de estudio y trabajo, conflictos familiares por largas estadías bajo un mismo techo, se han sumado al temor al contagio y la angustia por la enfermedad o la pérdida de un ser querido a causa del virus, generando un panorama en que la salud mental se ve fuertemente afectada.

En el Día Mundial de la Salud Mental conversamos con el psicólogo de Clínica Andes Salud Chillán, Daniel Acuña, quien aclara algunos conceptos a tener en cuenta sobre este importante tema.

¿Qué es la salud mental? 

Es el equilibrio y la adecuada regulación de los procesos cognitivo-mentales que nos permiten desarrollar bienestar y calidad de vida en los diversos aspectos de ésta, como el ámbito familiar, social, afectivo y laboral.

¿Cuál es el problema de salud mental más común entre los chilenos? 

Trastorno ansioso por lejos, ya que el ritmo de vida y la exposición a factores estresores, incluida la pandemia, han elevado la incidencia de esta patología.

¿Qué problemas de salud mental se han exacerbado durante la pandemia? 

El descontrol emocional que muchas veces se expresa con violencia, las crisis ansiosas y depresivas. Sumado a esto, los trastornos de la personalidad han visto agudizados algunos de sus síntomas.

¿Cómo se puede definir cuándo es oportuno consultar a un psicólogo? 

Esa decisión es un proceso muy personal, pero yo diría que cuando uno (o el entorno directo) sienta que hay pensamientos, sentimientos o conductas derivadas de procesos cognitivos poco sanos o juicio de realidad alterado, que le están afectando en demasiados aspectos de su vida, ahí es un buen momento para reflexionar en torno a cómo visualizamos e interactuamos con el entorno social y personal, visitando a un psicólogo.

¿Cómo puede la familia ayudar a enfrentar estos problemas? 

Primero que todo visualizando y aceptando la condición o sintomatología como parte de una enfermedad, la cual debe ser diagnosticada, contenida, tratada y acompañada por la familia. Segundo, buscando la orientación y ayuda de los profesionales en salud mental y, como familia, supervisar el correcto apego a la continuidad tanto a los tratamientos psicológicos como farmacológicos.

Tanto el apoyo de un profesional de la salud como el de la familia pueden ser fundamentales para ayudar a una persona a resolver sus problemas de salud mental ya sea causados por la pandemia o previos a ésta, para lo que también es importante no permitir que falsas creencias o prejuicios impidan buscar la ayuda necesaria para recuperarse.