Patologías de la Tiroides: Cuándo consultar con un profesional

La tiroides es una glándula en forma similar a una mariposa ubicada en el centro del cuello que se encuentra debajo de la laringe y por encima del esternón. Produce dos hormonas, la T3 (Triyodotironina) y T4 (Tetrayodotironina), las que regulan la forma en que el cuerpo utiliza y almacena energía (metabolismo). A su vez, esta producción está regulada por los niveles de TSH (Thyroid Stimulating Hormone), generada por la glándula hipófisis. Esta glándula puede tener enfermedades funcionales o estructurales.

 

En conmemoración al Día Mundial de la Tiroides, que es el 25 de mayo, el Dr. Erik Dávila Alcalá, Médico Internista de la Unidad de Paciente Crítico Adulto de Clínica Andes Salud Chillán, hablará sobre los tipos de enfermedades endocrinas que afectan a esta glándula.

Bocio, hipotiroidismo e hipertiroidismo

Existe una variada gama de enfermedades endocrinas atribuidas a la glándula de la tiroides como son el bocio, hipotiroidismo e hipertiroidismo los que se diferencian así: “El bocio es una alteración estructural que consiste en el crecimiento de la glándula tiroides la cual puede ser de forma difusa, u ocasionada por nódulos o quistes en su interior, los mismos pueden coexistir con una función tiroidea normal (Eutiroidea), o con alteraciones en su funcionalidad como estar Hipotiroidea o Hipertiroidea. En este orden de ideas, tenemos que, la patología primaria, es decir la que se genera propiamente en la glándula tiroides puede ser hipotiroidea, y consiste en la baja o nula producción de hormonas tiroideas (T3 y T4) con niveles elevados de TSH, y caso contrario en la Hipertiroidea, en donde hay elevación de T3 y T4 acompañada de bajos niveles de TSH”, comenta el profesional.

 

Sobre la población normalmente afectada el Dr. Dávila, comenta que “puede afectar a toda la población general, con una incidencia en la consulta especializada entre 20-30% de la consulta global, siendo más frecuente en el caso del hipertiroidismo su debut en población femenina y joven entre 15 y 35 años, y el hipotiroidismo en edades posteriores siendo el 80% de los casos de hipotiroidismo derivados de estados hipertiroideos previos diagnosticados o inadvertidos en la juventud,  en este último comienza a incrementarse su incidencia en hombres pero no mayor que el número de casos en mujeres”.

Síntomas

“Los síntomas principales del Hipotiroidismo son aumento de peso difícil de perder, caída de cabello, estreñimiento, labilidad afectiva (Depresión), intolerancia al frío, piel engrosada y retraso menstrual. En el caso del Hipertiroidismo, éste se puede manifestar como pérdida de peso acentuada, palpitaciones, ansiedad, temblor en manos, cefalea, irregularidad menstrual, diarrea, intolerancia al calor, y en casos más graves, como la manifestación de la Enfermedad de Graves-Basedow puede haber exoftalmos y psicosis”.

Diagnóstico y tratamiento

“Lo principal en el diagnóstico de la patología tiroidea como en el resto de las enfermedades, es acudir regularmente a la consulta médica, un adecuado interrogatorio de los síntomas y el examen físico general y luego dirigido a la glándula tiroidea en busca de palpación de bocio, nódulos, adenomegalias cervicales. Esto da más del 50% de certeza diagnóstica, la misma se confirmaría con el perfil tiroideo donde se miden los niveles de T4 libre y TSH, análisis de anticuerpos como antitiroglobulinas y antiperoxidasa si se sospecha origen autoinmune, y por último la Ecotomografía tiroidea para estudio del bocio, nódulos o quistes tiroideos. Esto es lo básico como primera etapa en la consulta médica especializada, nunca olvidarse que está también la patología neoplásica que también puede afectar la glándula tiroides”.

 

“El tratamiento va a depender del tipo de patología detectada, si es Hipotiroidismo el mismo consiste en dar Levotiroxina en dosis que se va ajustando según los valores de TSH sucesivos y en el caso de Hipertiroidismo se trata con fármacos antitiroideos como el Metimazol y el Propiltiouracilo y con Betabloqueantes de primera o segunda generación no cardioselectivos como el propanolol y atenolol. En casos más severos y dependiendo de su origen autoinmune, pudiera acompañarse de corticoides”, finaliza el profesional.