Alza de casos de COVID-19 en niños y el peligro de la “Variante Delta”

Numerosos países, como Estados Unidos y algunos de Europa, están viviendo preocupantes aumentos de casos de Coronavirus en adolescentes y niños, quienes actualmente no disponen de un acceso universal a los diferentes programas de vacunación que han gestionado diversos gobiernos a nivel global.

 Consultado por este fenómeno y de los factores que están incidiendo en esta situación, el pediatra de Clínica Andes Salud Chillán, Dr. Eduardo Ormeño, indicó que “en realidad hay varias consideraciones. En el caso de Estados Unidos, que tiene vacunada a entre un 40% y 50% de su población objetivo, este país aún no alcanza una tasa de vacunación suficiente como para generar un control de la infección y esto lleva consigo a que los casos se están trasladando a población más joven que es la población no vacunada”.

 Variante delta y gatillantes

Otro factor no menor tiene relación con el grado de penetración que ha tenido la variante delta, que sería mucho más contagiosa que la original, en los diferentes países. Así, y de acuerdo a lo informado por CNN, durante el pasado mes en el país del norte, en la semana que terminó el 19 de agosto se registraron más de 180.000 casos en niños norteamericanos, mucho más que los 38.000 casos semanales que se informaron hacia fines de julio, al recabar datos de la Academia Estadounidense de Pediatría y la Asociación de Hospitales de Niños.

 Todo esto da cuenta de lo dinámico de esta situación, que se ve reflejada en hechos como el que indica el doctor Ormeño al agregar que “antes pensábamos que con el 80% de la población objetivo vacunada en Chile lográbamos la inmunidad de rebaño, pero ahora nos dimos cuenta que como el virus se trasladó hacia la población más joven, cambió ese porcentaje”.

 Afortunadamente, nuestro país se encuentra en un momento de la pandemia en que los casos se mantienen en una baja sostenida, lo que puede tener explicación debido a las altas tasas de vacunación que hemos alcanzado junto a las medidas del uso de la mascarilla, distanciamiento social y lavado de manos, lo que nos ha permitido mantener los casos de variante delta con un lento aumento, sin llegar a la transmisión comunitaria, momento en el que ya no es posible realizar una trazabilidad.

 “En relación con Estados Unidos no podemos olvidar que en los países anglosajones el concepto de “libertad personal” es mucho más amplio que para nosotros. En este país los niños van a clases sin mascarillas y los adultos muchas veces no las ocupan. La posición del ciudadano hacia el Estado es muy diferente a la de nosotros, teniendo ellos muchas más libertades individuales. Pero lamentablemente eso los lleva a enfocar la pandemia desde una perspectiva totalmente diferente, obteniendo los resultados que estamos conociendo a través de las noticias”, explicó el doctor Ormeño.

Educación y cuatro pilares

Es por todo esto que, según el especialista, la clave para evitar brotes en esta población tiene que ver con mantener parte importante de la estrategia que actualmente ha tomado nuestro país, reforzando siempre la educación en los menores, que recién estarían accediendo a la vacunación gracias a la autorización por parte del ISP del uso de vacunas. “La educación no solo se da en las escuelas, sino también en la casa. Si en ambos lugares enseñamos que la vacuna no es la solución a todos los problemas de la pandemia, y que además debemos mentener un correcto uso de mascarilla, lavado frecuente de manos y el distanciamiento social, mantendremos esta buena senda. Y, sin duda nos llevará a estar en mejores condiciones de poder controlar esta pandemia, por lo que les invito a mantener estas medidas de autocuidado y vacunarse si es posible”, expresó el pediatra de Clínica Andes Salud Chillán, doctor Eduardo Ormeño.

Como recomendación final, el especialista hizo hincapié en el trastorno que se les  está ocasionando a los niños con los regímenes de cuarentena, con lo que se evita la socialización y la asistencia a clases. “Hay una serie de problemas psicológicos y conductuales, además de los físicos como la obesidad ligados a la estadía prolongada en casa. Eso sí, para un retorno seguro a clases debo insistir que la vacuna no es lo más importante, sino los 4 pilares que hemos ya nombrado: uso de mascarilla, lavado de manos, distanciamiento social y vacunación. Si nuestros niños aprenden los valores de estos 4 pilares, los internalizan y se convencen de que debe ser así, yo creo que podemos continuar este retorno a clases de forma relativamente segura”.